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Como a un Dios te he hecho

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  COMO A UN DIOS TE HE HECHO (Ex 7:1, Jn 10:34, Sal 82:6); A MI IMAGEN Y SEMEJANZA, PARA QUE TENGAS DOMINIO SOBRE LA CREACIÓN, LA CULTIVES Y LA GUARDES (Gn 1:26 y 2:15) “ Dios es Espíritu; y los que lo adoran, tienen que adorarlo en Espíritu y en Verdad ” (Jn 4:24). “ Buscad a Dios mientras se deja hallar ” (Is 55:6), buscadlo en vuestro interior (Mt 6:6 y 6:33, Is 45:14-15), en Espíritu y en Verdad y abrigando sobre Él solamente pensamientos de Bondad Absoluta (Sab 1:1 y 11:23-26), sin buscar ninguna otra cosa distinta de la Bondad Absoluta que no hace acepción de personas y que, como el sol, brilla sobre todos por igual (Gal 2:6, Mt 5:45, Lc 6:35), dando inagotable fruto del Amor Divino Universal e Incondicionado a todo aquél que lo recibe como Hijo Amado (Jn 1:12). Ese Espíritu que es Bondad Absoluta está incesantemente creando Belleza en Cielos nuevos y nueva Tierra para la Alegría (Is 65 y 43:19-21) de quienes desean y se ejercitan en apartar de sí toda visión del mal (Is 3...

14.3 (IV) Razón adversa y Razón propicia

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            IV. “Quien se lamenta de la naturaleza del mundo no sabe lo que hace y hasta dónde llega su osadía. Lo que sucede es que desconoce el orden continuado de las cosas, de las primeras a las segundas, después a las terceras, y así hasta las últimas, y no sabe que no es preciso insultar a unos seres porque sean inferiores a los primeros, en cambio, hay que aceptar con dulzura la naturaleza de todos los seres” [1] . Y, en ese “orden continuado de las cosas” : “más allá de los sentidos están sus objetos, y más allá de los objetos está la mente. Más allá de la mente está la razón pura, y más allá de la razón está el Espíritu en el hombre. Más allá del Espíritu en el hombre está el Espíritu del universo, y más allá está Dios [2] , el Espíritu Supremo. No hay nada más allá de Dios: Él es el final del camino. La luz del Atman [3] , el Espíritu, es invisible, oculta en todos los seres. Es vista por los que ven lo sutil, cuando su visión es aguda y clara. L...

14.2 (II) Razón adversa y Razón propicia

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            II. Así, el propio Immanuel Kant, ya desde la primera de las obras con las que comienza ese todo unitario conformado no sólo por la “trilogía crítica”, sino por todos aquellos tratados que se van añadiendo a la primera crítica hasta culminar en “La Metafísica de las Costumbres” , nos advierte de lo siguiente: -          Que la Crítica de la Razón Pura no es una doctrina, sino una ciencia especial que permite a la razón [1] : o    conocerse a sí misma, descubriéndole lo que ya sabía, pero le estaba oculto por falta de ejercicio consciente, laborioso y honesto de autoconocimiento: sus competencias, sus inclinaciones y sus límites como razón “pura” (en el sentido de “originaria”) humana, esto es, “el compendio de principios de acuerdo con los cuales se pueden adquirir y lograr realmente todos los conocimientos puros a priori” (anteriores a la experiencia). o     y conocer, e...

13.4 (II) En Espíritu y en Verdad

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            II. Y, entonces, y sólo entonces, “si os preguntan <<¿cuál es el signo de vuestro Padre en vosotros?>>, decidles: <<es un movimiento y un reposo>> (Tom 50), pues, en el Camino de Perfección en Dios Altísimo, la adversidad no es una lucha entre el bien y el mal, sino el discurrir del río de agua viva que discurre como el manantial que salta a la Vida Eterna . El mal, simplemente queda fuera de lo que es objeto de la instrucción por la que “el discípulo no es superior a su Maestro, pero el que fuere perfeccionado, será como su Maestro” (Lc 6:40).          Dios instruye a quien dice “Yo voy al Padre” sólo y exclusivamente en el Árbol de la Vida : con, para, por y en el Bien Universal ( “por Kristo, con Él y en Él” ) y no para perder sus días comiendo del árbol de la ciencia del bien y del mal (Gn 2:15-17) a través de un laberinto de infinitas combinaciones de categorías [1] en l...

13.3 (IV) En Espíritu y en Verdad

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            IV. Y por ser Verdades Absolutas e Inmutables, “considerar cualquier método como el método es crear una dualidad que solo puede retrasar tu comprensión de la Verdad sutil” (HH18) . En e l Camino angosto que lleva a la puerta estrecha , pero en cuya andadura el yugo es suave y la carga ligera , no hay método científico, sino perfecta disciplina en la alimentación consciente que sólo puede proporcionar la Palabra de Dios: “no pienses que puedes alcanzar la conciencia total y la completa iluminación sin una disciplina y prácticas apropiadas” (HH 29). Y no nos cansaremos de insistir en aquello que no nos cansamos de escuchar: que así es el milagro que obra en la causa la causalidad que es la Palabra de Dios contenida en los Libros Sagrados. Y ése es el Poder de las Escrituras (Mc 12:24). “Entregarse al estudio es crecer día a día” (Tao 48),  porque el Verbo Es Dios mismo (Jn 1:1) y el Poder de las Escrituras (Mc 12:24) es hacer que el tie...

13.3 (III) En Espíritu y en Verdad

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            III. Sin embargo, del mismo modo que la “certeza relativa” que proporcionan las verdades mutables ganadas por la ciencia humana en su “provisionalidad eficiente” favorecen el progreso de la vida en lo eternamente efímero (el cuerpo físico), haciéndola más confortable, sólo la certeza absoluta que proporcionan las Verdades Inmutables provenientes de la Sabiduría de Dios para el Hombre que “escucha mis Palabras y las pone en práctica” , lo hace “semejante a un hombre que, al edificar una casa, cava, profundiza y pone el cimiento sobre roca firme: al producirse una inundación, el río irrumpe contra la casa, pero no puede moverla, porque está bien construida” (Lc 6:47-48), de modo que, pase lo que pase, el progreso del hombre interior que dice “Yo voy al Padre” jamás se ve interrumpido ni desconcertado por un nuevo descubrimiento que deslegitime al anterior, sino que cada nuevo descubrimiento es edificación que no altera en lo más mínimo la cert...

13.2 (V) En Espíritu y en Verdad

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            V. Y, por último, entiende bien, “en Espíritu y en Verdad” , la diferencia entre quien nace al nuevo día en el Espíritu Santo del Altísimo y quien lo hace despreciando el regalo más precioso que jamás haya hecho Dios a cualquiera de Sus criaturas: el ejercicio sabio y consciente del libre albedrío desde antes de que Dios “ponga los cimientos del nuevo día para todas las criaturas”: -          En el Espíritu Santo del Altísimo, la voz del hombre cuya determinación es “Yo voy al Padre” clama “desde las profundidades Te invoco …” (Sal 130) pidiendo Espíritu de Santidad (Sal 51, Lc 11:13), y, entonces, el Hijo y su mundo (forma visible) es formado y perfeccionado en cada nuevo día a imagen y semejanza del Padre (nombre del Padre que es Dios Altísimo) por acción del Espíritu Santo (poder que actúa dentro y fuera del Ser haciendo uso de la razón), siendo ese entrelazamiento trinitario el que conforma el Ser...

13.2 (I) En Espíritu y en Verdad

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            I. Debes entender esto con claridad meridiana, “en Espíritu y en Verdad” : el Espíritu de Dios Altísimo que se prodiga en llamar al hombre para que encuentre la Dicha Suprema para la que fue creado (Ap 3:20-22, Tao 6), dice: “venid a Mí todos los fatigados y agobiados, y Yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt 8:28-30). Cualquier otro estado y dirección del Ser en el progreso del hombre interior es sólo la forma en que la razón manifiesta, a través del pensamiento, palabra, obra y omisión, los dictados del espíritu que la gobierna, distinto del Espíritu Santo, y que no le da descanso porque, al no ser el Espíritu que Dios ha designado para el Hombre, se hace malo en él. Pero cuando está al servicio del Espíritu Santo de Dios Altísimo, éste forma en la razón humana el entendimiento de su utilidad pura, que no...