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Mostrando las entradas etiquetadas como Tao

ASPIRAD A LO MÁS ALTO EN EL ORDEN PERFECTO UNIVERSAL

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El hombre ocupa el mismo tiempo y lugar en el Orden de Prioridades de Dios que el que Dios ocupa en el orden de prioridades del hombre . “Más allá de los sentidos están sus objetos, y más allá de los objetos está la mente. Más allá de la mente está la razón pura, y más allá de la razón está el Espíritu en el hombre. Más allá del Espíritu en el hombre está el Espíritu del universo, y más allá está Dios, el Espíritu Supremo. No hay nada más allá de Dios: Él es el final del camino" (Katha Upanishad 3, Sab 13:9, Gn 1 a 3). La Presencia Consciente o Ausencia de Dios en el hombre, lo que está en Su Campo de Apercepción Consciente y lo que pasa desapercibido, sólo depende de este orden de prioridades (Sab 11:23-26). Si queréis una Existencia Perfecta, atended PRIMERO a lo que ha de SER PRIMERO, y, hasta donde haya ascendido el hombre en su progreso espiritual, lo demás girará alrededor de ese centro de gravedad (Gn 17:1, Mt 6:33, Col 3:1-4, 1Jn 1:1-4). En su estado más primitivo...

Un Único Pastor para Un Único Rebaño

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Muchos creen que Jesucristo es el Hijo de Dios. Otros muchos creen que fue un Profeta y un Maestro. Y otros muchos desprecian toda Su Enseñanza sin identificarse con uno sólo de Sus preceptos. Muy pocos, sin embargo, creen en Él como la Voz de Dios Altísimo en el interior del hombre que es el Único Pastor del que testifican todas las Escrituras para un único rebaño (Jn 4:26, 5:39, 8:42-43, 10:14-16, 20:28, Sab 12:7, 1Cor 12, 1Jn 5:10 y 20, 2Cor 13:5). “ Mis ovejas reconocen mi Voz ” porque ésa es la Voz de Dios en el interior del hombre que la reconoce como la Voz de Dios que resuena en su interior (Jn 10:26-30, Rom 8:14-17). Y en ausencia de ese reconocimiento de Su Enseñanza como la Voz de Dios en el interior del hombre (Jn 10:27-28), es imposible alcanzar una existencia conforme a lo que Jesucristo dice que debe ser nuestra vida para no perjudicar Su Nombre al llamarle Maestro delante de los hombres (Mt 5 a 7, Lc 6, Gn 1:26-27, 2:7, 1Cor 12, 13, 14 y 15, Ef 1 y 2, Rom 8, Sab ...

"Reino de Dios en la Tierra como en el Cielo": descarga gratuita del libro en pdf

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  En la sección  LIBROS EN PDF  de este blog puedes descargar gratuitamente el libro "Reino de Dios en la Tierra como en el Cielo: ¡Estad Siempre Alegres!". En él,  a modo de citas sin comentarios, se recoge la esencia de todo lo que se ha ido publicando en los distintos títulos de  "Sabiduría de Dios para el Hombre y Krística de Una Razón Pura" . Es, por así decirlo, el "libro de bolsillo" y base de la labor de difusión de Consciencia Krística que, desde el fomento del diálogo interreligioso, realizamos en la plataforma digital. Igualmente, en él se resume de forma concisa y, como decimos, sin comentarios ni apreciaciones subjetivas, la literalidad de los textos de los Libros Sagrados en que se fundamenta el trabajo interior que, día a día, realizamos quienes a ello nos dedicamos en nuestras vidas particulares. Con este propósito fue redactado, de modo que pudiera servir (ser útil) como guía de orientación inicial a todo lo publicado con posterioridad, as...

1 (II) El esclavo no sabe lo que hace su Señor

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      II. La causalidad de la causa en la existencia de la persona (toda su experiencia posible de la vida) viene determinada por su grado de espiritualidad o materialidad. Así, la pureza, impureza u oscuridad de ese entendimiento depende, en primera y última instancia, del ser o no-ser del alma: de tener un alma viva que es dueña y señora de sus dominios y, por tanto, despierta y vigilante porque sabe elegir conscientemente Espíritu para su entendimiento, o un alma dormida que “a ratos” es invitada a despertar y curiosear qué tal le va a su anfitrión en la montaña rusa de la vida, pero a la que no se le otorga ninguna autoridad para ocuparse de esa vida, o un alma muerta.    Entender está, por un lado, en querer entender y, por otro, en no permitir que esa voluntad sea condicionada ni contravenida por causas ajenas, sino exclusivamente por el Espíritu de Dios o libertad que otorga el imperativo categórico de la ley moral interna y que ha de ser necesariamente ...

1 (I) El esclavo no sabe lo que hace su Señor

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      I. “El esclavo no sabe lo que hace su Señor”  (Jn 15:15) y precisamente por eso es esclavo.    “El entendimiento no extrae sus leyes  (a priori)  de la naturaleza, sino que se las prescribe a ésta”, "leyes según las cuales un entendimiento es causa del mundo. Cuando esa determinación de su causalidad se refiere a un efecto en el mundo, que encierra un propósito moralmente necesario, pero inejecutable para seres de sentidos, entonces es posible un conocimiento de Dios y de Su existencia "  (Kant [1] ).    A diferencia de los animales, que no pueden escapar del sometimiento a las leyes que gobiernan los elementos, sólo al hombre se le ha dado la libertad de poder entender para elegir libremente el estado y destino de su existencia, según entienda o no que Dios, y sólo Él, es el Señor del tiempo interminable en el que prosperan  “el conocimiento del alma, la razón que conduce a la verdad, la palabra, la memoria, l...