4 (y III) Sabiduría de Dios para el Hombre y Krística de una Razón Pura
III. Krística de una Razón Pura : de ese haber querido conocer a Dios en nuestro interior y la Verdad en lo íntimo del Ser emana la Vida Krística de una Razón Pura que discurre en el entendimiento de que el transcurso de la existencia del hombre en el mundo no está destinado a ver satisfecha su voluntad particular en el Reino de los Medios, sino a su formación, perfeccionamiento espiritual y dignificación para el Reino de los Fines. El mundo empieza a quedarse sin atractivos materiales que ofrecer al Hombre que renace a esta nueva Vida (Mt 4:1-11) y se comprende como lo que verdaderamente es: “el gimnasio del alma”, medio o necesariedad para la formación de lo necesario en el Reino de los Fines, que es la pureza espiritual del alma que ha de formar una sola cosa (Jn 17) en la región de la Gracia de la que procede la belleza del orden de todo lo eternamente eterno y lo eternamente efímero, y sin la cual sólo existiría caos. El atleta sabe que necesita ...