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Mostrando las entradas etiquetadas como todas las cosas cooperan al bien de los que aman a Dios

14.1 (V) Razón adversa y Razón propicia

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            V. Y por eso dice Jesucristo “el que me ha visto a Mí, ha visto al Padre” (Jn 14:9), pues “Él es la imagen de Dios invisible” (Col 1:15): la Forma visible (Hijo) del Nombre y lo Nombrado (Padre y Sus Atributos Divinos) por el Espíritu invisible (Espíritu Santo), Uno y Trino. Y, quien esto ve en Jesucristo, él mismo está viendo (vibración de la “caja de resonancia” que es la Verdad en lo íntimo del Ser [1] ) el Nombre del Padre al que ama para sí por Sus Atributos (lo Nombrado), el Hijo que quiere ser para ese Padre y el Espíritu que obra el milagro que lo hace posible. Y, entonces, “el discípulo no es superior a su Maestro, pero el que es perfeccionado, se hará como su Maestro” (Lc 6:40) por Obra y Gracia del Amor Puro en ese Espíritu. Y lo mismo verá en ese fruto del Amor mutuo profesado entre Krishna y Arjuna o entre Lao Tse y el Tao, pues no vive en creencias religiosas, sino que vive una Fe que es Amor Puro y espiritual (no racional), en...

7 (III) La Gracia: Causalidad de la Causa de lo Eternamente Eterno

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      III. Como decíamos en el capítulo 3, nuestra formación en el propósito divino de existenciación en el Reino de los Fines es el trabajo de Dios en nosotros (6:29); Su milagro, no el nuestro, pues para el hombre esto es imposible (Mc 10:27 y 12:24). Nuestro trabajo, como digo, es conocer a Dios en nuestro interior a través de las Escrituras y de la meditación y oración, de modo que, viviendo conforme a Su Enseñanza, Él hace de nosotros seres capaces de ver Su Poder en la transformación de las propiedades de todo lo que nos rodea (Sab 19:18) a través de la sustitución de nuestra propia naturaleza corrompida, devolviéndola a la Razón Pura (Ef 2:1-2 y 12-13) y favoreciendo que nosotros mismos seamos instrumentos de Su Gracia (BG 11:44 y 14:26), de modo que  "todas las cosas cooperan al bien de los que aman a Dios"  (Rom 8:28) y, en ellos, “su propia existencia beneficia a todas las cosas” (HH15) y “son bendecidas todas las gentes” (Gal 3:8). A...

6 (II) La Libertad: Nacimiento a la Causalidad de la Causa de lo Existenciable en lo Eterno

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    II. Dios tiene el poder de hacer a los hombres seres capaces de ver Su Poder en la transformación de las propiedades de todo lo que nos rodea, devolviendo nuestra naturaleza corrompida a su pureza (Ef 2:1-2 y 12-13) para hacernos instrumentos de Su Gracia (BG 11:44 y 14:26), esto es: "todas las cosas cooperan al bien de los que aman a Dios"  (Rom 8:28) para favorecer que el hombre pueda ser perfeccionado en la suprema virtud, que es “aceptar la responsabilidad de descubrir y transmitir la verdad total” (HH 16).    Y para ello, el hombre ha de volver a nacer libre y nuevo. Y, así, en la simbología del lenguaje bíblico –histórico o fabulado, resulta indiferente- el Camino de Perfección en la Gracia comienza con la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud del sistema al que estaba sometido y no con el alcance de la meta de la Tierra Prometida. El Camino a la Gracia comienza desde la libertad. Y no es posible recorrerlo en la Ley, pues la Ley...