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Mostrando las entradas etiquetadas como Espíritu

EL ESPEJO DEL ALMA ES LA FE

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A UN HOMBRE LO HACE SU FE. LO QUE ES SU FE, LO ES TAMBIÉN ÉL. (BG 17:3)   “No porque digan que la quietud es buena se mantiene el sabio en la quietud, sino porque las cosas exteriores no pueden turbar su mente. Cuando el agua está tranquila refleja claramente la barba y las cejas, y su superficie es tan igual, que puede servir de nivel al maestro carpintero. Si la tranquilidad del agua procura claridad, ¡ cuánto más la del Espíritu ! La mente del sabio en su quietud es espejo del Cielo y de la Tierra, donde los seres todos se reflejan” (Zz 13:1). El Alma en el hombre es fracción indivisible de Dios. Y Su Presencia en nosotros crece o mengua según sea la calidad y cualidad de nuestra Fe (Mc 4:26-32). “Es cosa admirable que quien llenara mil mundos se encierre en una cosa tan pequeña como el Alma” [1] . Por eso, “para buscar a Dios es mejor buscarle en nuestro interior, porque se le halla mejor y más a nuestro provecho que en las criaturas …/… Es excelente meditación pensar en Dio...

El Fin-Causa de la Existencia Útil en la Vida Eterna

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  Todo es Reino de Dios y todo tiene una vida útil durante su existencia temporal, ya sea en lo perecedero o en lo eterno. Y, sin embargo, el Fin-Causa de la Existencia Útil en la Vida Eterna es La Preservación Eterna de La Vida. No de mi vida en particular, sino del predominio de la Bondad Absoluta sobre la impureza y la oscuridad, de modo que de ella siga emanando eternamente la Belleza de la Creación para la Alegría Celestial de la que la Vida Eterna se alimenta.  Por eso, quien busca salvar su propia vida la perderá, pero quien busca la Preservación Eterna de La Vida, negándose a sí mismo hasta el punto de perder su propio nombre y forma en ella (Mt 16:24-26, Mund Up 3:2, BG 18:54-55, Tao 1, Zz 6:9), la conservará, pues esto es la Consumación en la Unidad en el Altísimo (Jn 17), de Quien todo depende y en Quien todo se asienta.  “Si os preguntan <<¿cuál es el signo de vuestro Padre en vosotros?>>, decidles: <<es un movimiento y un reposo>> (Tom 50)...

Las Propiedades Puras de la Creación

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  El modo en que las Propiedades Puras de la Creación afectan a mis sentidos tomando forma en mi entendimiento es un festín para mi Espíritu, que, abandonando todo lo superfluo, se eleva con ligereza al Creador y, desde ahí, puede ver con Alegría cómo toda esta Belleza emana incesantemente de Su Bondad Absoluta y que todo es hecho para nuestro infinito gozo compartido y sólo para ello es hecho todo. Y, entonces, sé que es Dios mismo Quien me lleva a esa Contemplación Sagrada (Sal 23).

6. Vida y Existencia en el Reino de Dios

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     El hombre que encuentra la dicha en el Espíritu y en el Espíritu halla su gozo, el hombre que ha encontrado la paz en el Espíritu, ése está por encima de la ley de la acción. Él se halla por encima de lo que se hace y por encima de lo que no se hace, y en todas sus obras se encuentra más allá de la ayuda de los seres mortales [1] .    En esta vía ningún paso es en falso y no hay peligros que acechen. Aun el más pequeño de los avances supone una liberación frente al miedo. Quien sigue esta vía tiene un único pensamiento y ése es el fin de su determinación. Muchas e interminables, por el contrario, son las ramificaciones en los pensamientos del hombre falto de determinación. Déjalo todo atrás y ven a mí en busca de tu salvación. Yo te libraré de las ataduras de los pecados. No temas más [2] .    Tan sólo recuerda que ve la verdad el hombre que percibe que la Sabiduría y la Acción son una misma cosa [3] y que como un Dios te he creado [4] , a mi...

14.2 (III) Razón adversa y Razón propicia

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          III. La razón humana no es un atributo despreciable, sino, precisamente, aquel atributo dado al Hombre por Dios en el que reside la facultad de ejercicio del libre albedrío que le permite elegir su propio destino si, antes, llega a conocerse a sí misma y al modo en que conoce lo que está fuera de sí misma, precisamente, para no vivir (y morir) dentro de los límites de sus propios  razonamientos humanos “con apariencia de sabiduría” (Col 2:20-23), sino dándole el lugar que le corresponde como subordinada del Espíritu dentro de la jerarquía correcta del Ser (Mt 16:23), de modo que “quien vive en esa cima de sí mismo, domina el destino; quien vive en los niveles inferiores del yo, está sometido a los astros y sólo es un fragmento del universo” [1] . Y según sea ese uso correcto, incorrecto u oscuro que demos a tan asombroso atributo puesto por Dios en el hombre, así será su destino: -          El natural que ...

13.4 (IV) En Espíritu y en Verdad

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            IV. Por eso, en el Camino de Perfección en la Gracia, la adversidad no es nada parecido a una lucha entre el bien y el mal, sino la simple puesta de manifiesto de aquello que le es adverso a la Perfección del Ser por una sencilla cuestión de desorden o caos (Gn 1): que no hay nada malo, sino en el orden equivocado en nuestro Ser. Y esta nueva vía de conocimiento se abre al Ser cuando la razón humana adquiere consciencia del Espíritu que la gobierna de manera que pueda y sepa elegir consciente y sabiamente lo que ha de estar por encima de ella y lo que ha de estar por debajo de ella.          Y esto, queridos amigos, es ese signo de vuestro Padre en vosotros que es un movimiento y un reposo . El primer reposo que, tras el primer movimiento, proporciona el Espíritu Santo: “Ved con vuestros propios ojos qué poco he trabajado yo y qué gran descanso he encontrado” . Tan sólo desde que le entregamos el gobier...

13.1 (I) En Espíritu y en Verdad

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      I. Decíamos en el capítulo anterior que el mundo, ya sea como ese “piano de cola” o como “el gimnasio del alma”, siempre ha sido y siempre será el lugar en el que podemos percibir a través de los sentidos (cómo éstos son afectados para el entendimiento por la realidad exterior) y de la calidad de nuestras acciones (frutos del progreso del hombre interior) qué espíritu se está fortaleciendo, y, por ende, gobernando nuestro Ser y que, por lo tanto, no estamos en él para hacer buenas obras y “cambiar el mundo” (Mc 14:6-9) como medio para acercarnos a Dios, sino para acercarnos a Dios hasta ser consumados en la Unidad, de modo que todas nuestras acciones ( “lo que sale de dentro” en forma de pensamiento, palabra, obra u omisión) sean buenas, al tiempo que, en ese progreso del hombre interior, somos elevados hacia Dios Altísimo, atravesando las capas inferiores que conforman las realidades exteriores hasta la capa del Cielo (Ef 2 y Sab 4, que hemos citado recurrentemen...

12 (Introducción) El Fin y los Medios: “haced esto sin descuidar aquello”

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  Introducción          El mundo es como un gran piano de cola exultante de belleza y capaz de producir los sonidos más hermosos cuando éstos están perfectamente armonizados. En principio es el mismo piano para todos ( noúmeno o cosa en sí misma), pero lo que es distinto para cada uno de nosotros es la forma en que despliega sus propiedades y cómo éstas afectan a nuestros sentidos ( fenómeno o modo en las cosas son percibidas para el entendimiento), de manera que para unos interpretará música celestial y para otros un ruido infernal, ensordecedor e insoportable, es decir, nos dará el color blanco de una vida en la Tierra como en el Cielo o cualquiera de las tonalidades que van desde el gris claro hasta el negro azabache [1] de una vida en la Tierra como en un infierno.          Expresando esta misma imagen desde un punto de vista estrictamente conceptual, “el conocimiento sensible no representa n...