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(y V) Los Signos de los Tiempos

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  (Capítulo completo en pdf descargable gratuitamente pinchando en este enlace: “Los Signos de los Tiempos” ) V En el mundo del Ser humano coexisten, como medio necesario para el ejercicio de la facultad del libre albedrío, el Espíritu de lo Eterno y el Espíritu de lo Perecedero (dualidad). Al Espíritu de lo Eterno pertenece exclusivamente la Naturaleza Divina. Y al Espíritu de lo Perecedero pertenecen todas las cosas de la Creación, ya sean de naturaleza animal, vegetal o mineral. El hombre viene al mundo en su condición perecedera, que, en el Ser humano es animal. Pero tiene la facultad de poder trascender esa condición y alcanzar la Naturaleza Divina (Lc 11:13) por participación, como Hijo de Dios (Ef 1:3-14). Primero viene lo terrestre y, luego, si ése es el ejercicio de la facultad del libre albedrío, lo celeste (1Cor 15). Mientras es terrestre, el hombre no comprende nada de lo celeste, aunque puede sentir una atracción irresistible por conocerlo, comprenderlo y alcanzarlo...

13.3 (IV) En Espíritu y en Verdad

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            IV. Y por ser Verdades Absolutas e Inmutables, “considerar cualquier método como el método es crear una dualidad que solo puede retrasar tu comprensión de la Verdad sutil” (HH18) . En e l Camino angosto que lleva a la puerta estrecha , pero en cuya andadura el yugo es suave y la carga ligera , no hay método científico, sino perfecta disciplina en la alimentación consciente que sólo puede proporcionar la Palabra de Dios: “no pienses que puedes alcanzar la conciencia total y la completa iluminación sin una disciplina y prácticas apropiadas” (HH 29). Y no nos cansaremos de insistir en aquello que no nos cansamos de escuchar: que así es el milagro que obra en la causa la causalidad que es la Palabra de Dios contenida en los Libros Sagrados. Y ése es el Poder de las Escrituras (Mc 12:24). “Entregarse al estudio es crecer día a día” (Tao 48),  porque el Verbo Es Dios mismo (Jn 1:1) y el Poder de las Escrituras (Mc 12:24) es hacer que el tie...