13.1 (III) En Espíritu y en Verdad
III. La razón jamás está a cargo del gobierno del Ser, sino que siempre se encuentra al servicio de un espíritu. Cuando se encuentra al servicio de cualquiera de los espíritus del mundo, éstos formarán en la razón humana la idea de que es ella quien está a cargo del gobierno del Ser, y, por eso, “el esclavo no sabe lo que hace su Señor” . Pero nadie es señor de sí mismo. Todos estamos al servicio de un espíritu [1] , hayamos querido conocerlo o no. Y nadie puede negarse a sí mismo en pos de una causa más alta (Mt 16:24) si antes no ha llegado a conocer a ese “sí mismo” al que ha de negar el gobierno de su Ser como necesariedad de lo necesario para servir a esa otra causa más alta. Y por eso es tan importante que la razón llegue a conocerse a sí misma: porque, insistimos, “quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor” , “he conocido a mi Señor por mi Señor” , “invoqué al Señor, Padre de mi Señor” , “dijo el Señor a mi Señor” , … son todas ellas máxim...