Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Mt 18:21-35

ADVERSIDAD RETRIBUTIVA O FORMATIVA

Imagen
Está en la naturaleza del hombre ordinario desear la Gracia para sí mismo y la ley/karma/talión para los demás; y esto, por IMPOSIBLE, tan sólo trae des-Gracia, aunque la ignorancia y la necedad ni siquiera alcancen a entender el distinto origen y utilidad de la adversidad retributiva y de la adversidad formativa, que en nada se parecen la una a la otra. Este es el motivo por el que estamos en este mundo. Y el propósito es otro bien distinto del motivo: la redención. Sólo existe una Verdad que hace Libre de este mundo : otorga Gracia sobre buenos, malos, gratos e ingratos sin distinción y tú mismo tendrás una Gracia tan desmedida y desproporcionada como la que una sola célula recibe de todas las células del cuerpo a cambio de su ínfima contribución al todo. Otorga ley y tú mismo estarás sometido a la ley con la que tú juzgas, mides y condenas a los demás, pues, si sólo eres bueno en tus deseos de pensamiento, palabra, obra u omisión con quienes lo son contigo, ¿qué Gracia esperas? Uno...

12.3 (y III) El Fin y los Medios

Imagen
      III. Las prisiones de un reino son parte del reino, pero están muy lejos de la corte y están “confeccionadas a la medida” de sus habitantes, que han de vivir en ellas bajo la ley/karma/talión que obliga a pagar “hasta pagar el último céntimo” (Mt 18:21-35) o ser liberados por la Gracia (Mt 6:33), viendo acortada su estancia por la redención por el trabajo (progreso interior del hombre) y la buena conducta (manifestación de ese progreso en la calidad de sus acciones).    “Dios trabaja y labora en mí en todas las cosas creadas sobre la faz de la Tierra” : Él ha puesto ese piano que es el mundo a mi disposición y se hace Maestro que enseña todos los misterios (Mc 4:11) que llevan al intérprete a ser capaz de arrancar de ese piano las melodías más sublimes. Y el libre albedrío para el ser o no-ser del alma consiste en elegir, consciente o inconscientemente, frustrar los planes de Dios para con el discípulo (Lc 7:30) o, conscientemente, escuchar y hacer lo ...