LA ENTREGA
Con la
anterior publicación, “ASPIRAD
A LO MÁS ALTO EN EL ORDEN PERFECTO UNIVERSAL”, damos por concluidas
las publicaciones de lo que nos hemos permitido titular “Los Libros de la
Siembra” y “Los Cuidados del Reino y los Libros de la Cosecha” (ver “Índice”).
Con
este “cierre”, por tanto, damos por terminada una obra cuya naturaleza tiene el
carácter de “abierta al público”, con la que deseamos haber podido resultar de
utilidad a quienes buscan, y que no es sino la presentación de una herramienta
indispensable para poder acometer otra obra más alta, de naturaleza íntima y
personalísma, en la Realización del Reino de Dios en el hombre:
LA
ENTREGA DE LOS FRUTOS DEL SER
(Mc 4,
BG 18:61-63, Svetasvatara Upanishad 6, Jn 17, Flp 85, 2Cor 10:17-18, Gn 1 y 2, Brhadaranyaka
Upanishad 1:5)
Que
Dios Bendiga Infinita y Eternamente con toda clase de Parabienes la existencia
de quienes, con sencillez de corazón, sólo buscan conocer y manifestar Su
Presencia Consciente por el Bien Universal.
Porque ellos están en el mundo para ser testigos y dar testimonio de la Luz, a Fin de que todos crean en Él, y a través de ellos el Espíritu del Señor llena el mundo y El que todo lo abarca tiene conocimiento de cuanto se habla.
(Jn
1:7, Sab 1:7, 12:7)
Tú, cuando ores, entra en tu interior, cierra la puerta tras de ti y ora a tu Padre que está en lo secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo revelará todo.
El Espíritu Santo os dirá en todo momento lo que conviene pensar, decir, hacer y no-hacer.
La concentración es mejor que la mera práctica, y la meditación mejor que la concentración; pero superior a la meditación es la entrega amorosa de los frutos de las propias acciones.
Y de
esa entrega viene la Paz.
(Mt 6:6, Lc 12:12, BG 12:12)
Cuando le haya sometido todas las cosas, entonces el mismo Hijo las someterá todas a Quien todo le dio, para que Dios sea todo en todo.
(Gn
1 y 2, 1Cor 15:28)
